4 March 2008
Historias de terror japonesas: LA TUMBA DE LA NIEVE
Japanese Horror Stories: THE SNOW TOMB - Click here for English Version below spanish one
HACE muchos años vivía un hombre joven de la clase samurai que era muy famoso por su habilidad en la lucha en lo que se llamaba el estilo de yagyu. Tan experto era que ganaba enseñando, con su maestro, no menos de treinta toneles de arroz y dos “raciones” (me han dicho que varía de uno a cinco sho) al mes. Como un sho son seiscientos sesenta y seis pies cuadrados, a nuestro samurai, Rokugo Yakeiji, le iba muy bien.
El centro de su éxito estaba en Minami-wari-gesui, Hongo Yedo. Su maestro era Sudo Jirozaemon y la escuela estaba en Ishiwaraku.
Rokugo no estaba orgulloso de su habilidad de ningún modo. Era la modestia de la juventud, unida a su inteligencia, lo que había incitado a su maestro a hacer a su alumno un ayudante de maestro. La escuela era una de las mejores de Tokio, y había más de cien alumnos.
En enero los alumnos se reunían para celebrar el Año Nuevo y el séptimo día bebían nanakusa (una especie de arroz mojado en el que se mezclan siete hierbas y siete vegetales. Dicen que te libra de todas las enfermedades durante el año). Los alumnos participaban en histonas de fantasmas, cada uno intentaba contar una más alarmante que la de su compañero, hasta que el pelo de muchos estaba prácticamente de punta y era tarde por la noche. Era costumbre pasar el 7 de enero de esta forma y ellos hacían turnos eligiendo números. Se colocaban cien candiles en un cobertizo al final del jardín y cada narrador de una historia terminaba su turno llevándose uno hasta que todos habían contado una historia; esto era para desconcertar, si era posible, la jactancia del alumno que decía que no creía en fantasmas ni temía a nada.
Al final llegó el turno de Rokugo. Después de ir a buscar su candil en el final del jardín, habló como sigue:






