DISFRAZ, implicancia social y punto de vista del nahualismo
En el M.U.N.T. (Museo de la Universidad Nacional de Tucumán), ubicado en la calle San Martín 1.545, durante el mes de marzo se pudo disfrutar de una muestra de fotos pertenecientes al patrimonio fotográfico de Tucumán. Las obras expuestas tuvieron un alto valor estetico tanto como testimonio y documento.
Ahora les presento la primera parte que se refiere al DISFRAZ desde un punto de vista cultural y social. En una segunda entrega comentaré un poco la relación del disfraz, mas que nada el disfraz de animal, que tiene un punto de vista relacionado con el nahual, o animal interior, según Armando Carranza.
DISFRAZ
El verbo frezar, en versión catalana fressar, significa escarbar u hozar un animal haciendo hoyos o frezas; restregarse el pez contra las rocas o contra el fondo para desovar; roer las hojas el gusano de seda. La freza es por lo tanto, además de la acción de frezar, la huella que dejan los animales con esa acción.
Pues bien, si le añadimos el prefijo des-, tenemos la acción de borrar las huellas de la freza, es decir borrar huellas sin más.
El verbo catalán desfressar aparece en el siglo XIV con los significados de desfigurar, disimular, falsear.
En cuanto a la evolución del significado, parece que también fue en catalán donde antes se produjo la asociación entre esta palabra y el disfraz propiamente dicho: desde el primitivo significado de borrar huellas (frezas) pasó a desfigurar y engañar ,para llegar finalmente al disfraz de carnaval, que fue quien finalmente se quedó con la palabra. Y parece que vuelve a ser el catalán la lengua que primero aplicó este término a los disfraces festivos, allá por el siglo XIX.
Motivos religiosos indujeron a nuestros antepasados a cambiar de “persona” en las grandes fiestas en honor de los muertos; y motivos de terapia mental individual y colectiva son los que imprimen tantísima fuerza a los carnavales: es la gran oportunidad de ser otros.
EL DISFRAZ Y SU FUNCION SIMBOLICA EN LA SOCIEDAD
“Los disfraces tienen dos orígenes: por una parte el teatro, y por otra el culto a los antepasados. Sin embargo, ambos orígenes se unen en los tiempos más remotos, pues en cualquier caso el teatro es el desarrollo civil de cultos religiosos. Y tanto en el culto a los antepasados como en el teatro, la asunción de la personalidad de éstos mediante el disfraz, persigue objetivos mágicos; durante las celebraciones y ritos cede las riendas de nuestra conducta a los personajes representados por los disfraces. Se trata de dejarse llevar por el personaje en el que cada uno se ha convertido. ”
La muestra fotográfica de los disfraces supone una aportación fundamental desde el punto de vista cultural, etnográfico y sentimental, una muestra que desde la visión de 17 fotografías con diferentes diseños de disfraces en distintos periodos, glosa la historia de los valores aspiracionales y estereotipos de la sociedad tucumana depositados en el disfraz de cada uno de estos niños.
La exposición infería una mirada desde fuera para apreciar, la importancia de estas expresiones estéticas como manifestaciones de cultura, ritos, creatividad y diseño, comentó Marcela Alonso, curadora de las fotos.

VESTIDOS Y DISFRACES
¿En que se diferencia el disfraz del vestido? En principio el vestido mismo marca una diferencia especifica del hombre, podría decirse que es un propium del género humano. El hombre, contra la denominación de Desmond Morris, no es un “mono desnudo” sino un “mono vestido”. El cuerpo desnudo no representa mucho más; por decirlo con los semiólogos, que un grado cero de significación. El hombre es el único animal capaz de vestirse y disfrazarse conscientemente.
La función inmemorial del vestido no ha consistido sólo en la protección contra los elementos hostiles del clima. El vestido humano ha tenido siempre, desde el neolítico, una función simbólica mágica. ritual, religiosa. etc. Disfraz, vestido o uniforme son funciones simbólicas, no propiedades objetivas de las cosas. La misma prenda puede ejercer, dependiendo de su ubicación en el espacio simbólico (de las significaciones que les atribuyan los que ven y los que se dejan ver), de vestido personal, de disfraz o de uniforme. El vestido debió ser una de las primeras herramientas de la cultura humana. Aunque no se trata más que de una especulación, es probable que el primer vestido humano fuera, en realidad, un disfraz, un juego. El disfraz forma parte, en efecto, de la categoría del juego; es un vestido especial, caracterizado por la alteración lúdica de la identidad del portador, por el travestismo del disfrazado.

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